Publicado el marzo 15, 2024

Un ROAS de 4.0 no garantiza beneficios; de hecho, es probable que esté perdiendo dinero en cada venta si no imputa todos los costes operativos y de devolución.

  • El ROAS es una métrica de vanidad si no se contrasta con el margen de beneficio neto real del producto.
  • Los salarios del equipo de marketing, el software, la logística inversa y los costes de retención deben incluirse en el Coste de Adquisición de Cliente (CAC).

Recomendación: Deje de optimizar para el ROAS y céntrese en el Beneficio Neto por Pedido. Calcule su punto de equilibrio del ROAS para saber a partir de qué cifra empieza a ganar dinero realmente.

Director de e-commerce: sus campañas de marketing muestran un ROAS saludable, la facturación crece de forma constante, pero al cierre del mes, la cuenta bancaria no refleja ese éxito aparente. Reconoce esta situación, ¿verdad? Es una frustración común en el sector, un espejismo financiero donde el volumen de ventas enmascara una rentabilidad precaria o, peor aún, pérdidas netas.

La conversación habitual en marketing digital gira en torno a la optimización del ROAS (Return On Ad Spend), la reducción del CPC o el aumento del CTR. Se nos ha enseñado que un ROAS de 4:1 o 5:1 es sinónimo de éxito. Sin embargo, esta visión es peligrosamente incompleta. Se enfoca exclusivamente en los ingresos generados por la publicidad, ignorando la compleja red de costes que define la verdadera salud de un negocio digital.

Pero, ¿y si le dijera que ese ROAS de 4.0, considerado un estándar de oro por muchos, podría ser la causa directa de sus pérdidas? La clave de la rentabilidad no reside en maximizar una métrica aislada, sino en adoptar una perspectiva financiera rigurosa y calcular el Beneficio Neto por Pedido (NPPO). Esto implica imputar absolutamente todos los costes: el producto, la logística, las comisiones de pago, las devoluciones, los salarios de su equipo e incluso el software que utilizan.

Este artículo no es una guía más sobre cómo mejorar su ROAS. Es un manual financiero estricto para directores de e-commerce que están listos para abandonar las métricas de vanidad y empezar a medir lo que realmente importa: la rentabilidad final. Vamos a desglosar, con la precisión de un bisturí, cada coste que debe considerar para calcular su ROI real y tomar decisiones basadas en datos, no en ilusiones.

Para abordar esta cuestión de manera estructurada, exploraremos los componentes críticos del ROI real, desde el engañoso ROAS hasta los costes ocultos en la operativa y la escalabilidad. Este análisis le proporcionará un marco claro para diagnosticar la salud financiera de su e-commerce.

Por qué un ROAS de 4.0 puede significar que está perdiendo dinero en cada venta

El ROAS es la métrica más sobrevalorada en el e-commerce. Se presenta como el indicador definitivo de la eficiencia publicitaria, pero en realidad, es una métrica de vanidad si no se contrasta con su margen de beneficio neto. Un ROAS de 4.0 (ingresar 4€ por cada 1€ invertido en publicidad) suena excelente, pero la pregunta crucial es: ¿cuál es el coste real de los productos y servicios vendidos con esos 4€? Si su margen de beneficio neto es del 20%, un ROAS de 4.0 significa que está perdiendo dinero. El coste de la mercancía, la logística, las devoluciones y los gastos operativos consumen todo el margen, dejando la inversión publicitaria sin cubrir.

El problema fundamental es que el ROAS mide ingresos, no beneficios. Para que un e-commerce sea rentable, el ROAS debe superar un umbral mínimo específico para su estructura de costes. Este umbral, conocido como el «Punto de Equilibrio del ROAS», se calcula dividiendo 1 entre su margen de beneficio neto. Por ejemplo, con un margen neto del 25% (0.25), su punto de equilibrio del ROAS es 1 / 0.25 = 4.0. Con un ROAS de 4.0, usted simplemente cubre costes. No gana nada. Para obtener beneficios, su ROAS debe ser superior a 4.0. Datos recientes del sector muestran que la mitad de las empresas operan con un ROAS inferior a 2.04:1, lo que sugiere que una gran parte del mercado podría estar operando con pérdidas sin saberlo.

Plan de acción: Calcule su punto de rentabilidad real del ROAS

  1. Calcule su margen bruto: Reste los costes directos del producto (COGS) de su facturación total.
  2. Impute costes operativos: A su margen bruto, reste todos los costes de logística, procesamiento de pagos, software y, fundamentalmente, el coste estimado de las devoluciones.
  3. Obtenga el margen de beneficio neto: El resultado es su beneficio neto antes de impuestos. Calcule el porcentaje que representa sobre la facturación.
  4. Determine su ROAS mínimo: Divida 1 entre su margen de beneficio neto (en formato decimal). Este es su punto de equilibrio.
  5. Establezca un objetivo real: Añada un 20-30% a su ROAS mínimo como objetivo para asegurar un margen de beneficio saludable y un colchón de seguridad.

¿Cuánto puede gastar en adquirir un cliente (CAC) basándose en su valor de vida?

Una vez que abandonamos el ROAS como única estrella polar, la siguiente pregunta es: ¿cuál es el Coste de Adquisición de Cliente (CAC) máximo que podemos permitirnos? La respuesta no está en el primer pedido, sino en el Valor de Vida del Cliente (LTV o Lifetime Value). Gastar 50€ para adquirir un cliente que solo hace una compra de 60€ con un margen de 10€ es un mal negocio. Sin embargo, gastar esos mismos 50€ en un cliente que realizará cinco compras de 60€ durante los próximos dos años es una inversión extremadamente rentable.

El LTV es el ingreso total que se espera que un cliente genere durante toda su relación con la empresa. La fórmula para determinar su CAC máximo sostenible es simple en teoría, pero requiere disciplina en su aplicación: CAC Máximo = (LTV – Costes Totales de Servir al Cliente). Aquí, «Costes Totales» incluye no solo el COGS de todos sus pedidos, sino también los costes de retención (email marketing, programas de lealtad, etc.) y los costes de soporte. Su objetivo no es tener el CAC más bajo, sino mantener un ratio LTV:CAC saludable, generalmente aceptado como 3:1 o superior. Un ratio de 1:1 significa que está perdiendo dinero con cada nuevo cliente.

Visualización de la fórmula del CAC máximo permitido basado en LTV y costes de retención

La clave es segmentar. No todos los clientes tienen el mismo LTV. Analice el LTV por canal de adquisición. Quizás los clientes de SEO tienen un LTV un 50% mayor que los de Facebook Ads. Esta información le permite asignar presupuestos de CAC diferenciados y mucho más eficientes, invirtiendo más donde el retorno a largo plazo es mayor.

Google Ads vs SEO: ¿Qué canal ofrece mejor retorno a 12 meses vista?

La asignación de presupuesto entre Google Ads y SEO es una decisión estratégica con implicaciones directas en el ROI a medio y largo plazo. Google Ads ofrece gratificación instantánea: invierte hoy y obtiene tráfico y ventas hoy. Es predecible y escalable rápidamente. Sin embargo, es un modelo de «alquiler de tráfico». En el momento en que deja de pagar, el flujo de clientes se detiene por completo. Su valor como activo es nulo.

El SEO, por otro lado, es una inversión en un activo digital propio. Requiere una inversión inicial significativa en contenido, optimización técnica y autoridad de dominio, con resultados que tardan entre 3 y 6 meses en materializarse. Sin embargo, una vez que una página se posiciona para términos de búsqueda relevantes, genera tráfico «gratuito» y cualificado de forma continua. El coste de adquisición por cliente, que es alto al principio, decrece drásticamente con el tiempo. El contenido creado se convierte en un activo que trabaja para la empresa 24/7. Como bien señala un análisis de Daasity Analytics en su guía sobre el ratio LTV:CAC, la sostenibilidad es la gran ventaja del SEO a largo plazo.

El SEO requiere una gran inversión inicial y un esfuerzo considerable, pero los resultados son altamente sostenibles. Después de que el SEO surte efecto, las marcas obtienen tráfico gratuito de los motores de búsqueda.

– Daasity Analytics, Guía LTV:CAC Ratio 2023

A 12 meses vista, la comparativa del ROI se vuelve reveladora. Mientras que el CAC de Google Ads tiende a mantenerse constante o incluso a aumentar debido a la competencia, el CAC del SEO disminuye a medida que el activo de contenido se consolida. La siguiente tabla, basada en promedios del sector, ilustra estas diferencias fundamentales.

Comparación ROI: Google Ads vs SEO a 12 meses
Métrica Google Ads SEO
ROAS Promedio 2.26:1 Variable (crece con el tiempo)
Tiempo hasta resultados Inmediato 3-6 meses
Costo por adquisición Constante o creciente Decreciente con el tiempo
Valor como activo Sin valor residual Contenido = activo duradero
Dependencia de inversión 100% dependiente Resultados perduran sin inversión

Cómo imputar los sueldos del equipo y el software al coste de adquisición por cliente

El cálculo más común del CAC —dividir el gasto publicitario total entre el número de nuevos clientes— es fundamentalmente erróneo. Ignora una de las partidas de coste más significativas: los recursos humanos y tecnológicos necesarios para gestionar esa adquisición. Son los llamados «costes totalmente imputados» (fully-loaded costs). Su verdadero CAC debe incluir una porción de los salarios de su equipo de marketing, el coste de las herramientas (plataforma de email, CRM, software de análisis) e incluso los honorarios de agencias o freelancers.

No realizar esta imputación crea una falsa sensación de rentabilidad. Puede que su CAC «de campaña» sea de 20€, pero si incluye los costes de personal y software, su CAC «real» podría ascender a 40€ o más, alterando por completo la viabilidad de sus canales. La forma más directa de calcularlo es sumar todos los gastos de marketing (publicidad, salarios, software) de un período y dividirlos por los nuevos clientes adquiridos en ese mismo período.

Estudio de caso: El CAC oculto

Un e-commerce de moda con un Coste por Venta (CPV) aparente de 10€ y una tasa de conversión del 3% calcula un CAC de 333€. Sin embargo, este cálculo solo considera el gasto publicitario. Al imputar los salarios del equipo de marketing, las suscripciones a herramientas de análisis y los costes asociados a la retención de clientes, el análisis revela que el CAC real se duplica, llegando a casi 700€. Este nuevo dato obliga a la empresa a reevaluar la rentabilidad de sus campañas de adquisición y a optimizar no solo la publicidad, sino toda la estructura de costes del departamento.

Para una mayor precisión, se puede usar un método ponderado, asignando un porcentaje del tiempo (y por tanto, del salario) de cada empleado a las diferentes actividades de adquisición. Si su Content Manager dedica el 70% de su tiempo a crear contenido para SEO, el 70% de su salario debe imputarse al CAC del canal orgánico. Esta disciplina financiera es lo que distingue a los negocios que escalan de forma rentable de los que simplemente crecen en facturación mientras sus márgenes se erosionan.

Cuándo cortar una campaña: señales de que la inversión no se recuperará

En el mundo del marketing digital, la persistencia es una virtud, pero la obstinación es un suicidio financiero. Saber cuándo detener una campaña que no está funcionando es tan importante como saber cómo optimizar una que sí lo hace. La decisión no debe basarse en la intuición, sino en señales de alerta claras y objetivas que indican que la inversión ha alcanzado un punto de no retorno. Continuar invirtiendo en una campaña con un rendimiento decreciente es, literalmente, quemar dinero.

La primera y más contundente señal es un ROAS por debajo de su punto de equilibrio durante un período sostenido (por ejemplo, dos semanas). Si su ROAS de equilibrio es 4.0 y la campaña se mantiene en 2.5, cada euro invertido genera una pérdida neta. Otras señales clave incluyen una caída constante del Click-Through Rate (CTR) a pesar de las optimizaciones de creatividades, lo que indica una fatiga severa del anuncio en la audiencia. Del mismo modo, una frecuencia de impacto superior a 5 en audiencias frías sin un aumento en las conversiones significa que está mostrando el mismo anuncio repetidamente a personas que no tienen intención de comprar.

Visualización del punto de no retorno financiero en campañas de marketing digital

Finalmente, un aumento progresivo y descontrolado del Coste por Adquisición (CPA) mes a mes es una bandera roja inequívoca. Si su CPA aumenta más de un 20% sin una mejora correspondiente en el LTV del cliente adquirido, la eficiencia del canal se está erosionando. En lugar de seguir invirtiendo, es el momento de pausar, analizar las causas fundamentales (creatividad, audiencia, oferta, competencia) y, si no se encuentra una solución viable, reasignar ese presupuesto a canales más rentables.

El impacto de 1 segundo de retraso en la facturación anual de su tienda

La optimización del ROI no se limita a las campañas de marketing. Uno de los factores más subestimados y con mayor impacto en la rentabilidad es la velocidad de carga del sitio web. Cada segundo de retraso tiene un coste directo y medible. Los usuarios de e-commerce son impacientes; un sitio lento no solo frustra, sino que también destruye las conversiones. Esta caída en la tasa de conversión tiene un efecto dominó: para mantener el mismo número de ventas, necesita más tráfico, lo que dispara su Coste de Adquisición de Cliente (CAC).

Las cifras son contundentes. Según datos de Google, una mejora en la velocidad de carga de un sitio móvil de 0.1 segundos puede mejorar las tasas de conversión en un 8%. Visto desde la perspectiva del coste, un análisis de Think With Google sugiere que un retraso de 1 segundo que reduce las conversiones un 7% aumenta automáticamente el CAC un 7,5%. Imagine el impacto de esto en un presupuesto publicitario anual de seis cifras. La inversión en optimización de la velocidad (WPO) no es un gasto técnico, es una de las inversiones de marketing más rentables que puede realizar.

Estudio de caso: El ROI de la velocidad

Un e-commerce invierte 1.000€ en optimizar su velocidad de carga, incluyendo la implementación de una Red de Distribución de Contenidos (CDN) y la optimización de imágenes. Como resultado, el tiempo de carga promedio en dispositivos móviles pasa de 4.2 segundos a 2.1 segundos. El análisis post-implementación muestra un aumento del 15% en la tasa de conversión. Esta mejora genera un retorno de la inversión superior al de cualquier campaña publicitaria activa en ese momento. El análisis destaca que el mayor impacto se produce al cruzar el «umbral de paciencia» de los 3 segundos.

La velocidad del sitio afecta directamente a la rentabilidad de sus campañas pagadas. Puede tener los mejores anuncios y las mejores audiencias, pero si su landing page tarda 5 segundos en cargar, está desperdiciando una parte significativa de su inversión publicitaria. Antes de aumentar el presupuesto de sus campañas, audite y optimice la velocidad de su tienda. El retorno será más rápido y duradero.

Subir precios para mejorar el posicionamiento: ¿Cuándo es una estrategia suicida?

En la búsqueda de una mayor rentabilidad, una de las palancas más directas es el precio. Aumentar los precios no solo incrementa el margen por venta, sino que también puede ser una estrategia para mejorar el posicionamiento percibido de la marca. Un precio más alto puede comunicar calidad, exclusividad y confianza. Sin embargo, esta estrategia es un arma de doble filo. Sin una justificación sólida, una subida de precios puede ser percibida como arbitraria y alejar a los clientes, provocando una caída catastrófica en el volumen de ventas que anula cualquier ganancia en el margen.

La decisión de subir los precios debe basarse en un análisis riguroso del mercado y de la propia marca, no en un deseo unilateral de ganar más. Existen señales claras que indican si una subida de precios es viable:

  • Señales VERDES (Proceder con confianza): El producto se agota con frecuencia, las reseñas de los clientes elogian la calidad sin mencionar el precio, y la marca goza de una fuerte lealtad y reconocimiento. En este escenario, el valor percibido es alto y probablemente superior al precio actual.
  • Señales AMARILLAS (Proceder con cautela): Existe competencia moderada, hay productos sustitutos disponibles y el margen de beneficio actual es bajo. Aquí, una subida de precios debe ir acompañada de una mejora tangible (mejor packaging, servicio al cliente premium) para justificarla. Se recomienda un A/B test geográfico para medir la elasticidad de la demanda.
  • Señales ROJAS (Estrategia suicida): El producto es un commodity, existe una alta competencia en comparadores de precios y la mayoría de las ventas se realizan a través de descuentos. En este contexto, una subida de precios conducirá a una pérdida masiva de clientes hacia la competencia.

Estudio de caso: Elasticidad del precio en distintos sectores

Un análisis comparativo muestra que la elasticidad precio-demanda varía drásticamente. En sectores de impulso como la moda y la belleza, donde el valor percibido y la marca son clave, los productos pueden soportar aumentos de precio del 20-30% sin una pérdida significativa de volumen de ventas. Por el contrario, en mercados de productos commodity como la electrónica de consumo básica, un aumento del 10% en el precio puede provocar una caída del 40% en las ventas, ya que los consumidores cambian rápidamente a alternativas más baratas.

Una subida de precios exitosa reinvierte el margen adicional en reforzar el valor que justifica ese nuevo precio. Usar los beneficios extra para mejorar la experiencia del cliente crea un círculo virtuoso que consolida el nuevo posicionamiento.

A recordar

  • El ROAS es una métrica de ingresos, no de beneficios. Calcule su punto de equilibrio para saber si sus campañas son realmente rentables.
  • Su Coste de Adquisición de Cliente (CAC) debe incluir todos los costes de marketing, incluyendo salarios y software, no solo el gasto publicitario.
  • La velocidad del sitio y la estrategia de precios son palancas de ROI tan o más potentes que la optimización de campañas. Ignorarlas es dejar dinero sobre la mesa.

Escalar un modelo digital: ¿Cómo pasar de local a nacional sin romper la operativa?

La transición de un e-commerce local o regional a una operación a escala nacional es un momento crítico que puede construir o destruir un negocio. El aumento del volumen de ventas, si no va acompañado de una escalabilidad operativa y logística, puede llevar al colapso. Los problemas que a pequeña escala son manejables (un retraso en el envío, un error de inventario) se multiplican exponencialmente, dañando la reputación de la marca y erosionando los márgenes de beneficio de forma irreversible.

El principal desafío es la logística. Un almacén propio que funciona eficientemente para 100 pedidos al día puede convertirse en un cuello de botella caótico con 1.000. La gestión de inventario, el picking, el packing y, sobre todo, la logística inversa (devoluciones) se vuelven exponencialmente más complejos. De hecho, se estima que la expansión nacional típicamente aumenta las devoluciones un 2% adicional debido a mayores distancias y tiempos de tránsito. Esto no es solo un coste logístico, es un coste financiero directo que impacta en el ROI.

Ante este desafío, una decisión crucial es si internalizar la logística o externalizarla a un operador 3PL (Third-Party Logistics). Mientras que un almacén propio ofrece un mayor control a largo plazo, requiere una inversión inicial (CAPEX) masiva y dedica una enorme cantidad de tiempo de gestión. Un 3PL ofrece elasticidad casi infinita, convirtiendo un coste fijo en un coste variable por pedido, lo que permite escalar de forma predecible y sin grandes inversiones iniciales.

ROI: Almacén propio vs 3PL para escalado nacional
Factor Almacén Propio 3PL (Third-Party Logistics)
Inversión inicial Alta (100K-500K€) Mínima (sin CAPEX)
Coste por pedido 3-5€ (economías de escala) 5-8€ (tarifas fijas)
Flexibilidad escalado Limitada por espacio Alta elasticidad
Tiempo del gerente 40-60% dedicado 5-10% supervisión
ROI a 24 meses Variable (15-40%) Predecible (20-25%)

Escalar no es solo vender más, es construir un sistema que pueda soportar ese crecimiento de manera rentable. La planificación operativa y la toma de decisiones logísticas son tan importantes para el ROI como cualquier campaña de marketing.

Para asegurar un crecimiento rentable, el primer paso es realizar una auditoría financiera completa de sus operaciones de marketing y logística. Deje de tomar decisiones basadas en métricas superficiales y empiece a gestionar su e-commerce con la rigurosidad de un director financiero. Empiece hoy mismo a calcular su Beneficio Neto por Pedido.

Escrito por Beatriz Lozano, Analista Senior de Datos y Especialista en Performance Marketing (SEM/SEO). Certificada en Google Ads y Analytics con una década optimizando presupuestos publicitarios de alto rendimiento.